La medida de moderación contra tuiter.rocks que anuncié hace poco ya es efectiva.
Habría dado marcha atrás si estos días hubiesen aprovechado para pedir disculpas a las víctimas y ofrecer reparaciones. En lugar de ello, se han dedicado a señalar al dedo que apunta a la luna, amenazarme incluso, y por descontado a justificar sus comportamientos con todo tipo de excusas.
Todavía peor los que se la han pasado criticando esta decisión por "desproporcionada" y "paternalista", especialmente desde mastodon.la (sus colegas), y que ahora aplauden la misma decisión contra masto.es tomada por su administración, por supuesto sin consulta ni aviso previo.
Por si quedaba alguna duda de que esto no iba de defender la santísima unidad del Fediverso ni la sagrada libertad de los usuarios, sino de actuar como abusones y dar las razones que toque en cada momento para evitar enfrentarse a las consecuencias.
Aprovecho para dar las gracias a quienes me habéis enviado apoyo estos días, porque no ha sido nada fácil enfrentarse a todo esto.
Y a quienes han abandonado masto.es como resultado, como administrador naturalmente respeto la decisión y defenderé siempre que vayáis allá donde estéis más a gusto. Como persona, no obstante, estoy un poco decepcionado con vuestra tibieza ante esta situación, especialmente con aquellos que hace poco me pidieron protección frente a otras formas de acoso y se la otorgué, pero que ahora que las víctimas no son ellos no han mostrado la misma empatía.
Con la conciencia tranquila de que hemos hecho lo que debíamos, cierro este capítulo definitivamente. Ellos por su lado y nosotres por el nuestro, y la vida sigue aquí en el Fediverso, de 42.945 servidores.
Rober.