@audricd @fanta
Disculpad que me meta, pero como he sido testigo de hombres con hiperplasia benigna (menos mal) de la próstata que han postergado el diagnóstico por "motivos", como varón mayor de 40 años, como paciente de urología y como connoisseur del sexo anal, con cariño os digo: a nadie le gusta que le pinchen para sacarle sangre o que le hagan una gastroscopia, hacer una prueba de esfuerzo puede no ser lo más cómodo, tengo entendido que las mamografías duelen porque implican "aplastar" el pecho en la placa, tomar una muestra de tejido de un lunar también puede ser doloroso, ni os cuento lo incómodo que es una cistoscopia. Los procesos médicos para diagnosticar son incómodos pero el beneficio potencial es enorme.
Si la única prueba que nos parece inadmisiblemente invasiva de todas las que he nombrado es la de meter un dedo lubricado por el culo, creo sinceramente que hay algo más detrás de ese "no me gusta", aunque no seamos conscientes de ello. Llámalo homofobia, masculinidad tóxica, prejuicio o tabú. Pero estaría bien superarlo porque nos va la salud en ello, y a la sociedad le viene bien que sigamos vivos, sanos, y libres de limitaciones autoimpuestas.