¿Cuántos centros de datos hay ya en Aragón y cuántos están previstos? Os traemos un mapa con los centros de datos que ya existen por aquí y cuántos están previstos, con las potencias previstas para cada uno. Veréis que las potencias instaladas aumentan un copón. Pero aún estamos a tiempo de pararles.
Lo hemos dicho más de una vez, no queremos centros de datos ni en Aragón ni en ningún otro territorio. Basta de anteponer los negocios de millonarios a la salud de las personas, ecosistemas y animales.
No somos el único territorio donde están instalando centros de datos. El segundo de este ranking de la vergüenza sería Extremadura, donde quieren instalar los dos centros de datos más grandes de España (y de los más grandes de Europa).
Aquí os dejamos unos datos de lo que está pasando por esta tierra hermana. ⚠️
Acción de las compañeras de La Puebla de Alfindén! 🔥🔥
"Decimos basta a que utilicen nuestros territorios para que oligarcas tecnologicos campen a sus anchas y hagan negocios con la administración a costa del empeoramiento de la calidad de vida de las vecinas del Pueblo."
Microsoft y otras grandes tecnológicas presionan a la UE para calificar como confidencial la huella ambiental de sus centros de datos en base a "intereses comerciales
Os dejamos por aquí en enlace a la mesa redonda de Centros de Datos, en la que podréis escuchar a Alicia Valero, Lorién Jiménez, Jesús G. Usón y a No es sequía es saqueo debatir la problemática de los Centros de Datos desde distintos primas.
Por último, podemos preguntarnos, ¿acaso los procesos que ocurren dentro de los centros de datos no ahorran más agua de la que consumen?
Ciertamente, hay algunas tecnologías digitales que ahorran más agua de la que consumen. Ahora bien, ¿qué porcentaje ocupan del total de procesos que ocurren dentro de un centro de datos?
Esta pregunta sólo la puede responder el personal de Amazon, porque se considera secreto profesional. Ahora bien, la mayor parte de estos programas suelen ser modelos pequeños (contadores inteligentes, sistemas de riego automatizado, gestión de aguas…), que pueden ejecutarse en ordenadores estándar, de forma que podemos estimar que su proporción en grandes centros de datos, de existir, es insignificante. Por ejemplo, una red neuronal para gestionar un sistema de tuberías puede entrenarse con un consumo inferior a 1kWh, mientras que minar un solo Bitcoin requiere unos 200.000kWh. La mayor parte del agua que entra en un centro de datos se destina a refrigerar estupideces sin ningún tipo de valor social o ambiental. Estamos regalando el agua y ni siquiera sabemos a qué.
Un centro de datos consume agua de tres formas: en la producción de energía eléctrica, en la refrigeración de los servidores y en la fabricación de los componentes electrónicos (de esta última hablaremos otro día).
El uso de agua durante la generación de electricidad puede ser responsable de más del 70% del consumo total de agua de un centro de datos1. Especialmente, si obtienen la electricidad de centrales nucleares, de gas o de carbón.
Pero también consumen energía en el mismo territorio donde se instalan. La electricidad, tras su uso en los servidores, se disipa en forma de calor, que hay que expulsar fuera del centro de datos para que los componentes puedan funcionar.
Decimos que un centro de datos consume agua: NO si procesa el agua y la devuelve al cauce, NO si la usan y la envían a la depuradora local, NO si sus apenas 60 empleados tienen sed, sino cuando se extrae permanentemente de la cuenca hidrográfica local mediante evaporación o procesamiento químico para su empleo en el sistema de refrigeración.
El modelo “sin agua” que proponen es el de la imagen adjunta, que por supuesto, no termina de solucionar el problema y plantea nuevos conflictos. Hoy criticaremos cuatro de ellos. Las primeras tres críticas, sin embargo, no son nuestras, son del propio Amazon, cuyos centros de datos sí consumen agua. Así lo explica Amazon en su respuesta a las alegaciones2: “El uso de enfriadores de aire seco supone la eliminación del consumo de agua para la refrigeración, sin embargo, la empresa ha desechado esta opción por las siguientes razones…”
....PRIMERO “se ha comprobado que para conseguir las temperaturas ambiente adecuadas para la sala de datos no es suficiente con el empleo del aire y se necesitaría un sistema combinado con un aporte de agua”.
Es decir, que el nuevo modelo de refrigeración no es capaz de reducir la temperatura con la efectividad que requieren las salas de servidores de alta densidad, especialmente en verano.
Esto es especialmente importante en tiempos de inteligencia artificial: las GPU (videojuegos, ia…) generan cargas térmicas mucho mayores que las CPU (navegación, hojas de cálculo…).Esto explica por qué hay centros de datos pequeños que funcionan con este modelo de refrigeración, pero no hay ningún centro de datos de hiperescala (los más grandes) en funcionamiento que lo esté implementando, hasta la fecha. Aragón sería un espacio de pruebas.
“se ha comprobado que con las unidades de tratamiento de aire se puede reducir la velocidad de los ventiladores, lo que se traduce en una minimización de los niveles de ruido”.
Los centros de datos generan ruido de dos formas: por los chillers(los refrigeradores que vimos antes) y por los motores de los sistemas de respaldo energético(activos en horas de mantenimiento o fallo de la red eléctrica).
Los centros de datos de hiperescala están al límite legal en la generación de ruido. La multiplicación y aceleración de los chillers aumentaría drásticamente la generación de ruido. Esto afecta gravemente a la biodiversidad local (especialmente las aves) y a la salud de núcleos urbanos cercanos, en caso de que existan.
“y adicionalmente, el uso de agua como refrigerante evita que se utilicen otro tipo de refrigerantes perjudiciales para el medio ambiente como aquellos que agotan la capa de ozono”.
Microsoft usará en su sistema de refrigeración 75 toneladas anuales de Refrigerante R1234ze, 324 mil litros anuales de DOWFROST, 1.2 toneladas anuales de Refrigerante R513a, 148 kg anuales de R454b, 3 toneladas de Refrigerante R32 y 130 mil litros de mezcla propilenglicol. Decimos anualporque, aún siendo un circuito “cerrado”, se reemplazan periódicamente por mantenimiento.
Estos materiales, pese a constituir una mejora respecto a los HFO y otros refrigerantes sintéticos tradicionales, siguen teniendo un potencial de calentamiento global (GWP) alto.
Ahora cabe añadir una última crítica, de la que estas compañías no hablan. Al multiplicar e intensificar el número de chillers, el modelo de refrigeración sin agua tiene menos eficiencia energética, por lo que multiplica el consumo de electricidad. No olvidemos que la refrigeración consume en promedio alrededor del 35% de la energía del centro de datos.
¿Qué implica esto? Hemos visto que el 70% del consumo de agua de un centro de datos es indirecto, es decir, se consume en las centrales nucleares y térmicas donde se produce la electricidad. De esta forma, el uso de este nuevo sistema reduce el consumo de agua en el municipio, pero aumenta y externaliza el consumo de agua total. Por ejemplo, Microsoft no consumirá agua del Gállego, pero al incorporarse al mixenergético, usará energía de las centrales térmicas de Escatrón y Castelnou, las cuales consumen un volumen muy alto de agua del Ebro, del que el Gállego es afluente.
De esta forma, este modelo no es más ecológico, sólo enfrenta a distintas regiones por ver quién va a lastrar con la carga hídrica de sus centros de datos.
Aprovechamos para responder tres preguntas muy habituales sobre el agua: ¿por qué no dejan pasar el agua y la devuelven al río?
El agua que entra en un centro de datos debe ser tratada para evitar la obstrucción y corrosión de las tuberías y equipos (por eso, tampoco se puede usar agua de mar, con alta concentración salina). Esto requiere un gasto sustancial en tecnologías de osmosis inversa, intercambio de iones y filtración en etapas, así como en la incorporación de biocidas e inhibidores de corrosión. Además, esa agua saldría a una temperatura muy alta, lo que podría generar contaminación térmica. Por lo tanto, en sistemas de un solo paso habría que procesar y enfriar en depuradoras una cantidad mucho mayor de agua, que supondría un mayor gasto de químicos, suelos, energía y capital, entre otros. Y, en muchos casos, los centros de datos ya están sobrecargando la capacidad municipal de depuradoras, por lo que sería tensionar aún más esta infraestructura pública.
Vamos con la siguiente: ¿es verdaderamente tan importante su consumo? ¿no es muy pequeño en comparación con otros sectores, como la agricultura?
Los centros de datos consumen menos agua que nuestra agricultura. ¡Sólo faltaría! El problema es que la mayor parte del territorio aragonés está en riesgo de sequía, y esta industria consume agua del mismo cauce que las empresas agrícolas. Además, el consumo de agua se concentra en verano, ya que el resto del año emplean el free-cooling, es decir, el bombeo del aire frío del exterior para extraer la mayor parte del calor. El 40% del agua extraída se concentra en agosto, que es precisamente el mes con mayor estrés hídrico para nuestras tierras.
Es incoherente que se dieran ayudas a agricultores/as por la sequía al mismo tiempo que se daban más permisos de acceso al agua a los centros de datos de Amazon. Como lo es que estas empresas estén dando cursos a agricultores/as locales para enseñarles a ahorrar ese mismo agua que les están robando.
¿Hay centros de datos que no consumen agua? ¿Qué opináis? Por aquí os dejamos algunas respuestas, aunque por aquí seguro que muchxs ya tendréis la respuesta correcta
No os perdáis la mesa redonda organizada por el Centro Pulitzer sobre Centros de Datos. Una mesa plural con referentes académicos (Alicia Valero y Lorién Jiménez), en ordenación territorial (Jesús G. Usón) y colectivos ciudadanos (No es sequía es saqueo).
Estamos cansadas de tantas noticias avisando de nuevos centros de datos con sus posibles futuras características. Números como 412.2MW, 208 millones de litros, 83.3ha y millones de euros en inversiones. Pero ¿qué cantidades representan todas estas cifras?
El modelo energético actual está vendiendo nuestro territorio al mejor postor, y a pesar de encontrarse en medio de una presunta trama de corrupción, Forestalia sigue avanzando con sus macroproyectos de renovables y centros de datos.