@fanta
Yo nunca pasé del 3. Vi llegar al 6 (no sé si a uno de mis hermanos, a un primo o a un amiguete).
Creo que por lo que me engancharon juegos como Pyjamarama o Gauntlet fue porque podías pasar de pantalla o de nivel fácilmente. La curva de dificultad de manic miner, abu simbel y otros plataformas clásicos en que cada nivel era una pantalla era durísima.