Ese mantra, en la mayor parte de los casos, se usa desde el privilegio. En el caso de Zuckerberg, tener tanto dinero que puedes fracasar mil veces o pagar multas a tutiplén. O, mejor, jugar con el dinero de inversores. Los ejemplos más claros son el Metaverso (70 mil millones de fracaso) o Cambridge Analitica.
Haz eso tú con tu negocio modesto, a ver qué te pasa.