Se dice que la gente va a lo suyo y que solo piensa en su móvil, pero si no lo habéis hecho nunca, intentad dibujar o tejer en público. El nivel de socialización al que se puede llegar es alucinante.
Una vez dibujando en la calle en Liverpool, acabé rodeada de media docena de miembros de una familia que se habían llamado unos a otros a gritos para que todos vieran «lo bien» que dibujaba yo.