Vivimos en una cultura que premia el egoísmo y la individualidad, pero, cuando cambian las reglas del juego, vemos a la gente comportarse de otra manera. Sí, hay ratas oportunistas que buscan hacerse con el control en los momentos difíciles, pero quiero creer que la mayoría no es así. ¿Habría sobrevivido la especie si las personas no se protegieran unas a otras? Yo opino que no.