Y, por tanto, pretender avanzar más rápido es irreal. No se puede. No existe.
Avanzamos al ritmo al que podemos.
Avanzar más rápido implicaría tener la posibilidad de hacer más, lo cual en muchas ocasiones no está en nuestra mano y, en los casos en los que está, supone suprimir otras actividades o acciones de nuestro día a día que también son importantes y también son saludables (socializar, leer, ver una serie, etc.).