Oh Shit, Git!?!
Git es difícil: estropearlo es fácil y darse cuenta de cómo corregir tus errores es jodidamente imposible. La documentación de Git sufre del problema del huevo y la gallina, donde no puedes buscar cómo salir del lio, a menos de que ya sepas el nombre de lo que tienes que saber para poder arreglarlo.