@fanta Tuve un tiempo en que dejé completamente los videojuegos, que eran mi gran pasión. Estaba muy deprimido y no disfrutaba, empecé a verlo como una pérdida de tiempo y dinero. Con el tiempo comprendí que había sido un error grave. Ahora mismo doy rienda suelta a lo que me apetezca hacer, sea jugar a videojuegos de hace mil años, ver un anime obscure que solo conozco yo, escribir romance (que lo acabo de descubrir y me divierte un montón)... obviamente entiendo cuál es el público objetivo de las cosas, pero sinceramente a día de hoy me importa una mierda, no es una ley que haya que cumplir, ya tengo bastantes problemas como para negarme disfrutar de algo que me está aportando un poquito de felicidad. No hay razón para no hacerlo. Considero que mi visión del mundo no es más infantil por eso. Cero complejos.