"Su instinto de crueldad no se despierta tan fácilmente como en el hombre, pero una vez se desencadena, sus límites rebasan las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas".
🔬 Esto es lo que decía sobre las mujeres Antonio Vallejo-Nájera, el psiquiatra oficial de la dictadura que convirtió en laboratorios un campo de concentración y una cárcel femenina.