Una de las cosas más perversas que hemos normalizado es el acto de ir a pagar en un comercio y que te digan eso de "¿quieres donar 50 céntimos/el redondeo a (cruz roja/MSF/accion contra el hambre/etc)?"
Porque veréis, cuando donáis la empresa recoge el donativo, y a final de mes, o de año fiscal o lo que sea coge el total recaudado y lo dona, sí. Pero no lo dona en vuestro nombre, sino en el nombre de la empresa. Y, ¿sabéis qué pasa con los donativos? Pues que desgravan impuestos.
Así que estas empresas ni siquiera han de poner su propio dinero para eludir al fisco; se lo hemos dado nosotres, creyendo que estabamos haciendo una buena acción.