"Necesitamos reaprender a parar, no como un lujo, sino como una necesidad colectiva. La obsesión por el crecimiento inmediato ha tensionado sistemas que ya no pueden sostener ese ritmo sin fracturarse: desde el medio ambiente hasta las condiciones laborales, pasando por todos aquellos aspectos de nuestra vida cotidiana en los que la aceleración ha convertido, muchas veces, el descanso en culpa y la atención en un bien escaso."