Este es el río de mi pueblo.
No se ve mucho en la foto, pero de fondo está el humo del fuego que está arrasando la montaña palentina y leonesa.
Mogollón de senderos, rutas y picos que llevo recorriendo toda mi vida, totalmente calcinados, y la cosa sigue avanzando en dirección a mi pueblo.
Aquí estamos con el corazón en un puño.