Hemos intentando, en la medida de lo posible, que la información de los mismos no fuera nunca por redes privativas, priorizando carteles físicos en lugares concretos como librerías, una biblioteca, la uni y alguna cafetería. A la gente le ha resultado un poco confuso esto porque hay mucha costumbre de que la info llegue por whatsapp o instagram, pero no elegir esas vías, ha hecho más orgánica la experiencia (desde mi punto de vista).