Un punto importante de la primera peli es que Indy empieza siendo un sinverguenza que no cree en nada, pero a lo largo de la película se va volviendo más heroico y creyente, fundamentalmente por necesidad y por contraste con los nazis. El Indy del principio no hubiera dicho lo de "cierra los ojos", porque para él el arca hubiera sido una caja de oro vacía.
Pasa algo parecido en La Última Cruzada, donde pasa de no creer siquiera que exista el grial a ni dudar de que el grial puede hacer el milagro de salvar a su padre.