Hoy he terminado mi tercera lectura de La Mala Costumbre. Esta vez he tardaron meses, leyéndoselo, a veces en susurros, a mi amante lesbiana cuando teníamos tiempo y calma. Redescubriendo nuevos guiños, detalles, fuerzas travestis y esperanzas. Y llorando recordando la niña que fui, y lo que tenemos en común creo que todas las mujeres trans. Que yo me aceptase como trans con exactamente la misma edad es el colofón que siempre me rompe. La fuerza que tenemos todas dentro es lo que me empuja de nuevo adelante, reconstruyéndome más poderosa cada vez. Gracias @velvetmolotov porque este libro es un regalo al mundo :heart_trans: