PREÁMBULO I Nos encontramos en el vértice de una transformación de época en la que la Inteligencia Artificial en general, y la Inteligencia Artificial Generativa en particular, están suponiendo ya un extraordinario desafío para el conjunto de la actividad humana, pero muy especialmente para el trabajo y, en el caso particular que nos ocupa, para la actividad artística. Prometeo le entregó el fuego a la humanidad como primer gesto de democratización de un bien inalcanzable y como mito de nuestra capacidad para gobernarlo a través de las capacidades humanas. La llegada del fuego del reino de los dioses es también el fin del paraíso eterno y el nacimiento de la autonomía de la humanidad. El dominio del fuego usurpado a los dioses funda tanto la posibilidad de emancipación como la de la explotación del trabajo. Es la historia de la capacidad para manipular una herramienta amenazante y convertirla en técnica e innovación. En 1818, Mary Shelley, publicó “Frankenstein, El Moderno Prometeo”, considerada la primera novela de ciencia ficción de la historia, y enfrentó el reverso del mito. La Criatura que crea Víctor Frankenstein es el producto de una sociedad incapaz de gobernar las nuevas formas del fuego mítico. La electricidad, base de la modernidad, produce un ser sin derechos, una amalgama de cuerpos que la sociedad identifica como monstruoso pero que tiene la capacidad de aprender y la curiosidad para ser humano. Humanizar es aprender, es crear y es convertirse con ello en sujeto de derechos. https://expinterweb.mites.gob.es/participa/listado?tramite=1&estado=1
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